miércoles, 11 de abril de 2012

Disciplina en la escuela

La disciplina escolar
Orden, control o manejo del sentido común para lograrla
La indisciplina escolar es un mal que aqueja hoy en día a los maestros en el trabajo cotidiano en las aulas. Qué es la disciplina en el aula y cómo lograr establecerla.
Cuando un maestro de educación primaria al ingresar al grupo se da cuenta que éste se compone de treinta alumnos o más y que además están haciendo desorden; tal vez sienta la presión de lo que se llama poner orden en el aula y comience por dar a conocer la forma en como se harán las cosas; o bien intente poner orden de la manera más práctica que cree es dar de gritos y esperar a que los alumnos cedan ante esto.
Sin embargo, si un maestro grita, los alumnos lo harán también y no sucede de manera contraria. Con esto lo único que se logra es un ambiente de total indiferencia y desinterés por el trabajo por parte de los alumnos.

Trabajo y disciplina escolar

Cuántas veces se ha escuchado hablar de que los niños de ahora no son como los de antes. De igual manera se ven libros por todos lados sobre la importancia de incentivar normas y reglas que ayuden al docente a lograr la disciplina en el aula, pero aún con todo y eso la problemática sigue y pareciera que no tiene fin.

Imprescindible es el trabajo en un ambiente de total disciplina, sin que esto raye en la rigidez y pérdida de libertad de los alumnos dentro y fuera del aula. Se busca que los contenidos o temas impartidos sean tomados con la seriedad y cordura que deben y que a su vez sea posible entablar diálogo acerca de ello sin que esto dé motivo a la indisciplina, sino más bien al trabajo en colaboración entre maestro y alumnos.

Pero, ¿qué es la disciplina?

Curwin y Mendler mencionan que la disciplina puede entenderse como "un conflicto entre las necesidades de un individuo y las del grupo o la autoridad que lo representa". Si conocer el significado bastara, sería sencillo solucionar la indisciplina; se debe ir más allá y no quedarse con el simple hecho de entender la disciplina como un comportamiento, como actuaciones en el aula, ni a situaciones de carácter conflictivo.

¿Cómo afecta la disciplina en el aula?

Tanto para profesores como para alumnos, la disciplina afecta a esferas de la persona en las que están implicados los sentimientos, las actitudes y los valores. Por tanto ha de tomarse esto en cuenta cada vez que se piense en tomar medidas para lograr una buena relación entre docente-alumno que conlleve a un mejor y mayor aprovechamiento escolar.

El niño ante una situación de enseñanza o en una relación sistemática con otras personas, hace suyas las pautas de comportamiento, sean éstas impuestas o bien elaboradas por él mismo. Por eso al llegar a clase, el niño estudia el entorno y el contexto en el que va a estar, pide informes a otros compañeros, y así adquiere determinados hábitos de conducta.

Posición autoritaria

Una clase concebida como tal, debe estar impregnada por cierta disciplina y debe estarlo en la justa medida en que, el objetivo de la disciplina y el papel autoritario del profesor pierdan importancia, toda vez que sea menos necesario implantar el orden y recurrir a esa posición.
La posición autoritaria puede rayar en la exageración pues en todo caso no todas las expresiones por parte de los alumnos tienen que ser muestras de indisciplina o de desorden.

¿Qué debe hacerse ante la indisciplina?

Los alumnos pueden trabajar perfectamente solos mientras el profesor se dedica a calificar o a las actividades que requiera realizar, es decir, no es necesario que se esté acosando todo el tiempo con amenazas.
Se debe tomar en cuenta que cuando un grupo se reúne se arme cierto ruido, entonces no deberá tomarse como alboroto el que haya cierto murmullo de conversación; aún cuando el murmullo suba de tono, pues en todo caso no implicará un problema para el aprendizaje. Lo cual es la finalidad del maestro.

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